Así lo consideran especialistas en medio ambiente, quienes explican que este nuevo cinturón de sargazo está vinculado al aumento de la temperatura del océano.
Santo Domingo.– La formación extraordinaria de un cinturón de sargazo en el océano Atlántico vuelve a encender las alertas en el país, ante la posibilidad de que este año las playas reciban grandes cantidades de algas marinas, con efectos directos en el turismo, la salud y la economía costera.
Las temporadas de sargazo se han vuelto cada vez más complejas.
Así lo consideran especialistas en medio ambiente, quienes explican que este nuevo cinturón de sargazo está vinculado al aumento de la temperatura del océano, los cambios en las corrientes marinas y el exceso de nutrientes que llegan al mar desde grandes ríos, factores que favorecen la proliferación masiva de estas algas en el Atlántico.
Advirtieron además que el impacto del sargazo va más allá del paisaje, ya que su acumulación y descomposición libera gases como el sulfuro de hidrógeno, capaces de provocar irritaciones en la piel. Sugieren que en el país se trabaje para transformar toneladas de algas en insumos útiles.
En zonas turísticas como Boca Chica, comerciantes dijeron estar conscientes de la existencia del cinturón de sargazo y temen que una llegada masiva de algas afecte la afluencia de visitantes, al tiempo que reconocen que las brigadas de limpieza y las barreras flotantes resultan insuficientes frente a la magnitud del fenómeno.
El cinturón de sargazo es una franja de algas flotantes que se forma en el Atlántico y puede desplazarse hacia el Caribe, acumulándose en las playas.