La sociedad reflexiona sobre la responsabilidad colectiva cuando una niña no regresa a casa.
La desaparición de Brianna Genao es una herida profunda que llena de tristeza no solo a su madre y a su familia, sino a todo un país que hoy acompaña ese dolor con respeto y solidaridad.
Ninguna palabra puede aliviar un hecho tan horrendo.
La fe expresada por su madre dignifica el amor en medio de la desaparición y nos interpela como sociedad: fallamos cuando una niña no vuelve a casa.
Que la justicia responda y la memoria de Brianna no sea olvidada.